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Sala 02 · Opinión

King of New York

Una película de gánsteres con más estilo que sustancia.

Póster de King of New York
  • Año1990
  • DirecciónAbel Ferrara
  • Duración1 h 41 min
  • PaísEstados Unidos
  • IdiomaInglés
  • Calificación4/5

Este es el tipo de películas sobre las que debes aprender cosas antes de intentar entenderlas a la primera mirada. Me refiero a que, antes de poder tener una opinión informada al respecto, debes poder entender el contexto histórico y creativo que trajo esta cinta a la vida, el trabajo previo de su creador para, quizá, poder enmarcarla en un plano creativo que haga sentido y a lo mejor también entender un poco el punto en la carrera de los actores involucrados para comprender su nivel de involucramiento con el proyecto. De otro modo, pienso yo, esta cinta te va a sacar de onda y puede que termine por no gustar.

A mí me pasó que, al principio del filme, creí de inmediato que estaba viendo una cinta de serie B con actuaciones tan sobre la barda que parecían hechas con la intención del gag, escenas con diálogos hechos desechable y bien poquita historia. Al principio, claro, esperas que lo que ves termine explicado, referenciado, abordado o, cuando menos, reconocido a lo largo de la historia. Pero en este caso, lamentablemente, te quedas esperando hasta el final y nunca terminas de entender casi ninguno de los sucesos mostrados.

Por ejemplo, quiero mencionar las cosas que recuerdo al principio de la cinta como lo que más conflicto me causó: ¿Por qué tiene la banda de Jimmy Jump tanta lealtad para Frank White? ¿Por qué desnudó a su novia en el metro y, peor, por qué ella lo permitió?, ¿Por qué los “maleantes” a los que les muestra el arma y lanza dinero nunca vuelven al Plaza a preguntar por él?, ¿Por qué Walken decidió que White hablaría mascullando entre dientes varias de sus líneas? También entiendo, claro, que muchas de las culpas que lanzo aquí también las debe comer el guion flojito que le dieron al director quien, parece, le hace la chamba al escritor a base de puro estilo.

Pero todas esas son preguntas que no tienen respuesta del todo. Esta es, como fui aprendiendo a base de otras opiniones y la reseña de Roger Ebert, una cinta que se fija con obsesión en las formas dejando a un lado, casi por completo, la contemplación del fondo. Me recuerda, de inmediato, a un ejemplo contemporáneo: Nicolas Winding Refn. Cintas que se ven preciosas pero que te llevan a un lugar de confusión si es que prefieres los arcos narrativos tradicionales o las historias contadas como cuento (no es mi caso, solo lo menciono). No obstante todo eso, hay algo que invariablemente termina seduciendo al espectador: demasiado talento actoral reunido; un cast que se configuró como una bomba de tiempo y que luego acarreó buena parte del elemento de culto que hoy en día envuelve a esta cinta.

Todo lo que he escrito hasta ahora suena como una queja. Pareciera que trato de decir que no me gustó la película: todo lo contrario. Me convertí en un fanático instantáneo de su look and feel, del Fishburne de gueto, de las sonrisas de Walken que ocultan vicios y convencen que, al menos él, sabe lo que está pasando en la historia. También fui fanático de su escena de persecución donde de hecho observas dobles de acción y automóviles reales realizando esas maniobras, una escena de alto contenido cinematográfico. Estoy de acuerdo con Peter Rainer en su review que publica Los Angeles Times en 1990 sobre Ferrara: He may not have all the equipment necessary to make a great movie–he´s not real big on narrative, logic, believability, human empathy–but he sure knows how to shoot the cinematic works.

En conclusión, creo que no hay un solo minuto de este metraje que se vaya al desperdicio nada más por que sí. Las críticas históricas que se hicieron a la cinta sobre su “violencia desmesurada”, así como las anécdotas de gente saliéndose de la proyección porque consideraron que la cinta fue muy mala cuando recién se estrenó, son ejemplos extremistas de poca tolerancia y, creo, incluso falta de sensibilidad artística. Si bien no es la cinta por excelencia de su género y es una historia más bien floja, sus actuaciones y su estilo cinemático sí que tienen a (mucho) más que un fanático ahí afuera.

Escrito por Miguel Bracamontes el